lunes 8 de septiembre de 2008


No sé qué es lo que siento, no lo sé. No sé si es malo, no sé si es bueno, no sé si lo debiera sentir o no, no lo sé… no lo sé. No me gusta estar así, no me gusta… No sé quién soy, al final no sé quién soy. Si soy la niña alegre, la sonriente, la triste, la amargada, la seria… No lo sé, al final no sé quién mierda soy, no lo sé. Y la verdad, es que me gustaría saberlo, me gustaría saber cuando soy yo en realidad, porque en ésta situación, en ésta maldita situación… de no saber quién eres, de no saber si eres éste o aquel… no me gusta estar, a nadie le gusta.
Que idiotez, que estupidez, esto… de no saber quién eres, de no saber cómo estás, de no saber qué es lo que sientes, no saberlo… es estúpido, lo es. Soy una estúpida, me declaro una persona perfectamente estúpida.
Yo, yo… quisiera ver a mi entorno feliz, quisiera verlo bien, con buen aspecto, pero no… no se puede. El ambiente es espeso, el ambiente es… es amargo, es triste, es… no lo sé. Todo aquí me produce tristeza, me provoca nostalgia…

Quisiera… quisiera que de una buena vez ella esté bien, que descanse y éste en paz, quisiera que todos aquí estuvieran tranquilos, quisiera que no se desesperaran. Quisiera que pensaran en ella, en su sufrimiento. Quisiera que dejaran de pensar en ellos, en cómo estarán si ella se va. Quisiera que pensaran en ella… y que la dejaran partir, no tiene nada más que hacer aquí, ya cumplió con su objetivo, ya conoció y compartió con sus nietos, ya educó a sus hijos… ¿Qué más le quedaría por hacer? Nada, sólo déjenla, déjenla partir, que su cuerpo descanse… porque su alma seguirá viva, seguirá aquí… con nosotros, estará en cada gesto de cariño, en cada abrazo de aliento, en cada palabra, en cada te quiero, allí estará ella… Mi abuela.

Pero no sólo siento que están siendo injustos… siento que están pensando mal, mi madre pensó mal, ellos pensaron mal. Y yo… ¿Qué hice? Pues nada, nunca lo hago. Dejo que pasen a llevar mis sentimientos, dejo que me pasen a llevar, y me retraigo. ¿Para qué discutir algo que quedará ahí? No… mejor así, prefiero que ellos tengan la razón, aunque no la tengan, prefiero que crean que la tienen… y se libren tirándome mierda, pisoteándome como lo hacen. Lo aguanto, sí. Aguanto que digan que soy una ingrata, que digan que soy una mal agradecida, que iba a ver a mi tío porque estaba en una clínica, que a mi abuela la dejé de lado por estar en un simple hospital, que soy… que poco menos soy una mierda de persona. Lo aguanto, sí, lo hago. Y aguanto otras estupideces, estupideces mías, malos sentimientos… pésimos sentimientos, que me consumen, que me siguen consumiendo, lo aguanto. Y no quiero explotar, no quiero hacerlo… porque cuando lo haga, no sé qué es lo que ocurrirá, no lo sé.

Soy una tonta, lo soy, tenía que estudiar, tenía que hacerlo. Ahora en vez de subir mi promedio… lo bajaré. Y si lo bajo, todo se desvanece, todo lo buen alumna que era desaparece, mi costumbre de sacar buenas notas también. Desaparece la observación de los profesores cómo alguien inteligente, desaparece la cooperación del establecimiento, desaparecen las peticiones de ayuda, desaparecen mis ganas de estudiar, así como desaparece la Susana que había creído conocer hasta el año pasado.

No sé, no lo sé, me siento… no sé cómo me siento. No sé que hacer, no sé. No sé si llorar, si gritar, si leer, si seguir escribiendo… si pensar, si meditar, si reflexionar, si dormir, si soñar, no sé… no lo sé. No quiero hacer nada, no quiero… no quiero sentir, no quiero ver, no quiero escuchar, no quiero pensar, no quiero…

En realidad… no sé que quiero.


Domingo 07 de septiembre.