domingo 31 de agosto de 2008

El niño que se hizo rico.


Había una vez un niño que era muy pobre y se llamaba Jaime. Un día vio un duende atrapado en una cueva, y el niño le fue a ayudar al duende. Lo sacó, y el duende le dijo: Te concederé tres deseos, los que tú quieras. Y Jaime le dijo: Primero, quiero ser rico; segundo, no quiero tener problemas; y tercero, que nadie lo sepa. Y los deseos se le cumplieron.

Viernes 04 de octubre, 2002.